¿Existe el patriarcado? Pongamos los datos sobre la mesa

El propósito de este artículo no es negar el sufrimiento de las mujeres, es solamente NO negar el sufrimiento de los hombres. Tampoco es negar la existencia de machismo en nuestra sociedad. El machismo existe, así como también la misoginia, pero también la misandria. Pretendo solamente tener un acercamiento más riguroso a la realidad que vivimos, pues considero que, por intereses espurios, se está distorsionando brutalmente. Además, el concepto de patriarcado se utiliza ahora como explicación necesaria y suficiente de gran parte de los males sociales, impidiendo así un análisis más científico de los problemas. Y esto es muy grave.

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Demostrado: los medios manipulan sobre violencia de género

La violencia de género ¿primera causa de muerte de mujeres en el mundo?

Hoy me ha llegado por redes sociales este bulo de La Sexta Noticias sobre la violencia de género:

¿De dónde surge el bulo?

En 2000 la OMS publica en un informe las principales causas de muerte entre los 15 y los 44 años. Observad que la violencia interpersonal es la 5ª causa:

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Emisión 23. La libertad que no libera

Trabajadores de una fábrica de Inditex en Bangladesh

La libertad que no libera, la libertad que mata la individualidad, individualismo sin individualidad,  la libertad de puntos negros que bailan, macabras danzas en la oscuridad.

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Husbands, o cómo convertir `lo real´ en cine (Online)

Husbands, o Maridos: una comedia sobre la vida, la muerte y la libertad (1970) es una película escrita y dirigida por John Cassavetes, pionero del cine independiente americano.

El de Cassavetes es sin duda un cine de actores. Ben Gazzara,
que pensaba que su trabajo en Husbands había sido la experiencia
más creativa de su vida, describía cómo el director buscaba
desmontar los pequeños trucos desarrollados por el intérprete y
romper las escenas para que liberaran verdades más profundas.
“Creaba una atmósfera en la que el actor no podía equivocarse…
podía hacer el ridículo, podía ir más allá de los límites del absurdo.
John no permitía que la cámara doblegara al actor, sino al revés:
el actor doblega a la cámara. El actor ofrece un flujo emocional…
John no tenía miedo de gastar celuloide. Filmaba, filmaba,
filmaba, hasta que algo notable aparecía”.
En palabras del propio Cassavetes, “la cámara es la esclava del
actor” [1]

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