Utopía de género, ¿sueño o pesadilla?

el-ropero-del-nino-perfecto

En este artículo voy a tratar de dar una idea general de lo que es a todas luces un nuevo paradigma ontológico en nuestras sociedades, dirigido especialmente a la educación infantil. Para poder comprender este complejo fenómeno será necesario que profundicen en las fuentes enlazadas. Por favor, no rechacen este artículo con tergiversaciones, difamaciones o gritos histéricos, sean honestos consigo mismos, la gravedad del tema lo merece. La arcadia feliz de la doctrina de género, ¿es libertad o es imposición?

Comienzo por explicar que la ideología de género, siguiendo a Judith Butler, pues es ahora la figura referencial y reverencial del movimiento, no es lo que la gente cree. Básicamente Butler propone que tanto el género como el sexo biológico son culturales. Para Butler no existe un sexo biológicamente dado antes del discurso cultural. Esto supone negar la materia, es un dogma puro y duro que va contra la especie humana tal como la conocemos. (1)

butler

Cuando se trata de explicar este tipo de cuestiones a los que defienden estas ideologías, sin habérselas leído, las reacciones habituales son la negación, el griterío, la ridiculización, la difamación, etc. Para ejemplo la entrevista que unas feministas le hicieron al escritor Agustín Laje en Argentina (2)

Recordando la cita de Schonpenhauer: “Toda verdad atraviesa tres fases: primero, es ridiculizada; segundo, recibe violenta oposición; tercero, es aceptada como algo evidente” (Con frecuencia nunca se llega a la tercera etapa)

¿Por qué tanta oposición a la crítica, si esta es razonada y apoyada en datos?, y, ¿por qué hablo de nuevo paradigma ontológico?

Para entenderlo remito al análisis que realicé sobre las nuevas leyes autonómicas de expresión de género (3)

Muy resumidamente, los nuevos planes de estudio están atravesados transversalmente por la ideología de género (al parecer la de Butler). Imágenes como la que encabeza este artículo son habituales, ya sea en forma de mensajes, cuentos, dibujos, etc. Estoy completamente a favor de que si un niño, varón o mujer, siente atracción o afinidades por juguetes o actividades tradicionalmente del género opuesto, no se le trate de reconducir de ningún modo, se deje libre su expresión de género. Pero, ¿era necesario este adoctrinamiento constante de subversión de géneros?, es más, ¿se han estudiado las posibles consecuencias que puede tener a nivel psicológico en las psiques tan vulnerables de los niños? A este respecto existen algunos datos interesantes:

Según American Academy of Pediatrics, mientras en 1970 del 2% al 4% de los niños y del 5% al 10% de las niñas de edades comprendidas entre los 4 y 18 años se comportó como el sexo opuesto ocasionalmente, en la actualidad del 5% al 13% de los adolescentes varones y del 20% al 26% de las adolescentes manifestaron un comportamiento de género cruzado. De estos, del 2% al 5% de los varones y del 15% al 16% de las niñas llegaron al convencimiento de que pertenecían al sexo opuesto. Pero aunque esta tasa es relativamente elevada, resulta que la prevalencia final es solo del 0,01% (1 entre 10.000 a 30.000).

Es decir, a pesar de que un creciente número de niños parecen estar experimentando el comportamiento de género cruzado, la evidencia es que, a medida que maduran, muy pocos solicitan el cambio de género. En conclusión, los casos de transgénero siguen siendo escasos pero el caos que se está generando es cada vez mayor.(4)

Por otra parte es sabido que los niños necesitan estabilidad en los significantes y las categorías. No se sabe hasta qué punto la confusión de género podría desestabilizarles.

Lamentablemente podemos hablar de dictadura de pensamiento, pues las leyes contemplan la penalización de las opiniones disidentes (3), y la promoción de convenios o subvenciones para toda investigación científica que parta del paradigma de género. Es más, La ONU, en su Conferencia mundial sobre la mujer de Pekín (1995), estableció que  toda la estructura de la sociedad debía ser revaluada a la luz del desarrollo de los estudios de género (5) Se entiende que por estudios de género han aplicado la doctrina queer de Butler y afines.

Esto únicamente empobrecerá nuestra visión ontológica del ser humano, nuestra epistemología, nuestra diversidad cultural, y nuestra capacidad de detectar errores, pues se instaura una suerte de pensamiento único intratable e intolerante (como ya se está viendo); además de un montón de profesionales que jamás darán su brazo a torcer porque viven del género.

Que el sexo no es algo exclusivamente cultural es algo evidente para alguien que no haya sido fanatizado en estas doctrinas, no obstante aunque el género es más cultural, y no tengo nada en contra de ello, también se da un dimorfismo sexual de género de forma  natural, y es lógico que esto haya sido así, pues ha permitido la supervivencia de la especie humana:

Existe un cuerpo colosal de literatura y estudios científicos que demuestran la existencia de características biológicas predeterminadas que condicionan nuestro comportamiento desde la más tierna infancia; investigaciones que revelan cómo niños y niñas en edad lactante tienen preferencias distintas relacionadas con su sexo (15); incluso que prueban, no ya en seres humanos, sino en primates, que el sexo condiciona las preferencias de los individuos sin que se les aleccione previamente: los primates hembra se sienten atraídos por las muñecas, mientras que los machos se decantan por artilugios con ruedas (16). (4)

Como ya he explicado en el punto (3) estas leyes contemplan y estimulan el tratamiento de cambio de sexo a edades infantiles, por encima incluso de la decisión que puedan tomar los  padres de la criatura. Para entender en profundidad el daño a la salud física y psicológica del menor que un tratamiento prematuro de cambio de sexo puede ocasionarle recomiendo la lectura de este artículo. (6)

Basicamente hay que entender una serie de cosas. Entre las etnias Zuñi actuales de norteamérica, el travestido, transexual o hermafrodita, es motivo de orgullo en las familias, es un don. En ningún caso motivo de represión o vergüenza. Estas personas pueden permanecer un período de tiempo travestidos para luego volver a adoptar un rol de género acorde con su sexo biológico. (Antropolía cultural. Barbara Miller. Pearson 7ª ed)

Lo que sabemos por las investigaciones en psicoanálisis (8) es que el transexual no se identifica con el sexo biológicamente dado, por un proceso que tiene que ver con la resolución del Edipo. Pero quizás, como sucede con los Zuñi, si construimos una sociedad inclusiva bien informada, estas personas podrían acabar aceptando su cuerpo sin mayores problemas. Con lo que no estoy de acuerdo es con vender a estas personas una ilusión de cambio de sexo. El ser humano no puede cambiar su sexo, lo máximo que puede hacer es dotarse de órganos sexuales que no pueden sentir, y pasar su vida recibiendo tratamientos hormonales antinaturales , asociados a peligros para la salud. A los transexuales se les vende esta ilusión y se oculta que muchas personas se arrepienten del cambio y se siguen sintiendo mal. Muchos se suicidan, y no solamente por el efecto del rechazo social. Por tanto, vamos a permitir que cada cuál decida lo que crea que es mejor para él, pero con buena información y sin mentiras. Si los adultos dudan sobre su identificación sexual, imaginémonos los menores. Si la no identificación con tu sexo se produce por un fallo del Edipo, lo lógico es que dejemos a los niños en paz hasta que sean adultos y ellos decidan lo más libremente posible, sin adoctrinamientos o condicionamientos sociales. Justo lo contrario de lo que se está haciendo.

Como analizo en el artículo sobre el libro de Butler, (1) El género en disputa, la arcadia feliz de la doctrina de género queer consiste en producir individuos de sexo indiferenciable y de géneros confusos, supuestamente así se erradicaría la opresión a estos colectivos minoritarios. Como tal propósito no se da de forma natural, como hemos observado en los estudios citados o en la propia observación etológica, es necesario un adoctrinamiento masivo, empezando por los más vulnerables, los niños, y una legislación que nos conduzca por el camino del género sin salirse un milímetro. Para ello es necesario, a su vez, toda una neolengua que utiliza conceptos que la gente cree de una manera, pero que significan otra.

Atacar el sexo biológicamente dado es un ataque frontal a la especie humana. Si los magnates capitalistas están promocionando estas biopolíticas, promocionando a sus autores y persiguiendo a los disidentes, es porque de algún modo les interesa. George Soros cuida muy bien sus inversiones, y si invierte en feminismo querrá obtener algo a cambio, ¿no?.

¿Qué es lo que buscan?. Aquí entramos en un terreno especulativo, yo me inclino a pensar en reducción de la natalidad (control reproductivo de la especie), destrucción de lazos de amor, o destrucción de la familia (la familia había que mejorarla, no que destruirla).

Para una mejor comprensión de estos fenómenos recomiendo la escucha de la Emisión 22, con más de 50 fuentes distintas de información (9), en la cual trato el tema de cómo la ingeniería social, los métodos de propaganda, están construyendo una fricción constante, un enfrentamiento constante entre el hombre y la mujer. Divide y vencerás que dirían los romanos.

Sólo hace falta ser buen observador de la prensa diaria. Si un hombre mata a su pareja se habla de terrorismo machista, si una mujer asesta 20 puñaladas a su marido maniatado se habla de homicidio imprudente. (10)

Lamentablemente no son casos aislados, la manipulación de todas las cuestiones que atañen a hombres y mujeres es constante, véase por ejemplo la ocultación de todos los estudios que demuestran que la violencia en pareja es bidireccional. Más de 500 estudios nacionales e internacionales lo atestiguan (11)  (12). Por regla general, la violencia que ejerce la mujer es silenciada, y persiste la creencia de que la violencia proviene en exclusividad del hombre. Supuestamente esta violencia se origina en una socialización machista y en los privilegios de la sociedad patriarcal. Cuanto pregunto por estos privilegios nadie sabe decirme cuáles son. Si el machismo es cultural, cabría suponer que muchos hombres y mujeres no lo fueran. Tal cosa tampoco se acepta, todos los hombres somos estigmatizados como machistas, se acaba negando, por tanto, la cultura, y se acaba convirtiendo en algo aberrantemente biológico. Pensar de otro modo no podría sostener todo el edificio de la doctrina de género.

Hemos depositado la educación de nuestros hijos en manos de colectivos abiertamente y públicamente fanáticos (13): androfóbicos, misándricos y heterofóbicos. Por ejemplo vean el video del punto 13 o lean a Beatriz Gimeno, diputada de Podemos en la Asambla de Madrid y expresidenta de  la FELGTB (14)

beatriz-gimeno-diputada-de-podemos

Es necesario luchar a muerte contra el pensamiento único allí donde se de, pues aunque tuvieran razón, que no es el caso, el totalitarismo se devora a sí mismo y arrastra a la gente a su paso. Por favor, no rechacen este artículo con tergiversaciones, difamaciones o gritos histéricos, sean honestos consigo mismos, la gravedad del tema lo merece. Comprueben las informaciones por sí mismos, jamás dejen que otro piense por ustedes.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s